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  • Mis 15 días antes de operarme

    Mis 15 días antes de operarme

    Guía emocional y psicológica antes del Bypass o la Manga Gástrica

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Los días previos a una cirugía bariátrica son un momento muy especial.
    No solo se prepara el cuerpo, también se prepara la mente.

    Muchas personas sienten ilusión, miedo, ansiedad, dudas, esperanza y también inseguridad.
    Todo esto es normal.

    La operación marca el comienzo de una nueva etapa, y cuanto mejor preparado estés emocionalmente, más fácil será adaptarte después.

    Esta guía está pensada para acompañarte durante los 15 días previos a la cirugía.

    No se trata de hacerlo perfecto.
    Se trata de llegar con más calma, más conciencia y más confianza.


    Día -15 a -12

    Aceptar que tu vida va a cambiar

    En este momento es importante empezar a asumir que algo grande está por ocurrir.

    Preguntas que pueden aparecer:

    ¿Estoy haciendo lo correcto?
    ¿Y si no funciona?
    ¿Podré adaptarme?
    ¿Cambiaré mucho?
    ¿Voy a ser feliz después?

    No luches contra estas preguntas.

    Es normal sentir miedo cuando algo importante está por empezar.

    Ejercicio:

    Escribe en una hoja:

    Por qué decidí operarme
    Qué quiero mejorar en mi vida
    Qué espero cambiar
    Qué quiero cuidar después de la cirugía

    Esto te ayuda a recordar tu motivo.


    Día -11 a -10

    Despedirse de hábitos que ya no estarán

    Muchas personas sienten que estos días son una despedida.

    Despedida de:

    comer como antes
    ciertas comidas
    ciertos rituales
    la libertad de no pensar en la comida
    la vida conocida

    Esto puede generar tristeza.

    Y es normal.

    No es debilidad.

    Es un proceso de cambio.

    Consejo psicológico:

    No hagas despedidas exageradas con la comida.
    No es la última vez que vas a disfrutar.
    Es el comienzo de una forma diferente de vivir.


    Día -9 a -8

    Aparece la ansiedad

    Es muy frecuente que aumente la ansiedad.

    Pensamientos típicos:

    Tengo miedo de la operación
    Tengo miedo del dolor
    Tengo miedo de no poder comer
    Tengo miedo de arrepentirme
    Tengo miedo de no reconocerme

    La mente busca seguridad, y cuando no la encuentra, aparece la ansiedad.

    Ejercicio de calma:

    Respirar lento
    Caminar
    Hablar con alguien
    Escribir lo que sientes
    Evitar leer comentarios negativos en redes

    En estos días, cuida tu mente.


    Día -7

    La semana decisiva

    Cuando falta una semana, todo se vuelve más real.

    Algunas personas se sienten muy motivadas.
    Otras se sienten muy sensibles.

    Es común pensar:

    Ya no hay vuelta atrás
    Ahora sí va a pasar
    Estoy nervioso
    Estoy emocionado
    Tengo dudas

    Todo es parte del proceso.

    Consejo:

    No tomes decisiones importantes en estos días.
    No te llenes de información negativa.
    No te compares con otros.

    Cada proceso es distinto.


    Día -6 a -5

    Preparar el entorno

    Preparar la casa ayuda a preparar la mente.

    Ordena
    Limpia
    Prepara ropa cómoda
    Compra lo que necesites
    Deja todo listo

    Esto da sensación de control.

    Y el control baja la ansiedad.

    También es buen momento para hablar con la familia.

    Decir cómo te sientes.
    Decir qué necesitas.
    Pedir apoyo.

    No tienes que hacerlo solo.


    Día -4

    Miedo al cambio

    En este momento puede aparecer un pensamiento muy común:

    ¿Y si después no soy el mismo?

    La cirugía no solo cambia el cuerpo.
    También cambia la vida.

    Puede cambiar:

    la relación con la comida
    la imagen personal
    la forma de salir
    la relación con los demás
    la autoestima

    Esto asusta.

    Pero también abre oportunidades.

    Recuerda:

    No pierdes tu identidad.
    La transformas.


    Día -3

    Sensibilidad emocional

    Muchas personas lloran en estos días.

    Sin saber por qué.

    Puede aparecer:

    tristeza
    nervios
    irritabilidad
    cansancio
    confusión

    Es normal.

    Tu mente está preparando un cambio grande.

    Permítete sentir.

    No te juzgues.


    Día -2

    Confianza

    Ahora lo mejor es bajar el ruido mental.

    No leer foros negativos.
    No buscar complicaciones.
    No escuchar historias que asustan.

    Concéntrate en:

    por qué decidiste operarte
    qué quieres mejorar
    cómo quieres vivir
    qué te gustaría lograr

    Tu mente necesita seguridad.

    Y la seguridad se construye con confianza.


    Día -1

    Preparación emocional

    El día anterior puede ser muy intenso.

    Algunas personas sienten paz.
    Otras sienten miedo.
    Otras sienten ambas cosas.

    Consejo psicológico:

    Respira
    Confía
    No te castigues con pensamientos negativos
    Recuerda que tomaste esta decisión con conciencia

    Hoy no es día para pensar demasiado.
    Es día para cuidarte.


    El día de la cirugía

    Es normal sentir nervios.

    Tu cuerpo está preparado.
    Tu equipo médico está preparado.
    Tu mente está haciendo lo que puede.

    Piensa:

    Estoy empezando una nueva etapa
    Estoy haciendo algo por mi salud
    Estoy dando un paso importante

    No necesitas sentirte perfecto.
    Solo necesitas estar dispuesto.


    Después de la cirugía empieza el verdadero proceso

    La operación cambia el estómago.

    El cambio verdadero ocurre después.

    Aprender a comer
    Aprender a sentir
    Aprender a cuidarse
    Aprender a vivir distinto

    Por eso el acompañamiento psicológico es tan importante.

    No para controlar,
    sino para ayudarte a adaptarte.


    Conclusión

    Los 15 días antes de la cirugía bariátrica son un tiempo de preparación emocional.

    Es normal sentir miedo, dudas, ansiedad y también esperanza.

    No significa que estés débil.
    Significa que estás atravesando un cambio profundo.

    Preparar la mente ayuda a vivir mejor la operación
    y también ayuda a sostener el cambio después.

    Operarse es un paso.
    Adaptarse es un proceso.
    Y no tienes que hacerlo solo.

  • Tengo la sensación de que el bypass me condiciona la vida

    Tengo la sensación de que el bypass me condiciona la vida

    Cuando la cirugía ayuda al cuerpo, pero la mente necesita tiempo para adaptarse

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Después de una cirugía bariátrica, muchas personas sienten alivio porque el peso baja, la salud mejora y el cuerpo empieza a responder de otra manera. Sin embargo, también puede aparecer una sensación inesperada: sentir que el bypass condiciona la vida, que todo gira alrededor de la comida, de los horarios, de las cantidades, del cuidado permanente.

    Algunas personas lo describen así:

    Ahora todo es más complicado
    Tengo que pensar todo el tiempo qué comer
    No puedo hacer lo que hacía antes
    Siento que estoy limitado
    A veces extraño mi vida anterior
    Me siento controlado por la cirugía

    Estos sentimientos son más comunes de lo que parece, y no significan que la operación haya sido un error. Significan que el proceso de adaptación emocional todavía está en marcha.

    La cirugía cambia el cuerpo en pocas horas, pero la mente necesita tiempo para adaptarse a una nueva forma de vivir.


    1. El bypass cambia hábitos que estaban muy incorporados

    Antes de la cirugía, muchas cosas eran automáticas:

    comer cuando se quiere
    comer cantidades grandes
    no pensar en horarios
    comer por placer
    comer por ansiedad
    comer en reuniones sin preocuparse

    Después del bypass, esto cambia.

    Hay que pensar más
    hay que planificar
    hay que comer diferente
    hay que escuchar el cuerpo
    hay límites físicos

    El cerebro interpreta estos cambios como pérdida de libertad, aunque en realidad son parte del cuidado.

    Cuando algo que era automático deja de serlo, aparece la sensación de estar condicionado.

    Esto es normal.


    2. La sensación de control puede generar resistencia

    Muchas personas sienten que el bypass les impone reglas.

    No puedo comer esto
    Tengo que comer despacio
    No debo tomar ciertas cosas
    Tengo que cuidarme siempre

    Cuando la mente percibe reglas, puede reaccionar con resistencia.

    Aparecen pensamientos como:

    No quiero vivir así
    Antes era más fácil
    Todo gira alrededor de la comida
    Esto me limita
    No soy libre

    Pero en realidad, no es el bypass el que limita, sino el proceso de adaptación.

    La libertad no desaparece, cambia.

    Y aprender a vivir de otra manera lleva tiempo.


    3. Antes la comida cumplía muchas funciones

    Antes de la cirugía, la comida muchas veces era más que alimento.

    Era:

    placer
    descanso
    premio
    consuelo
    relajación
    compañía
    seguridad

    Después del bypass, esa función cambia.

    El estómago no permite lo mismo, pero la emoción sigue estando.

    Entonces aparece la sensación de vacío o de incomodidad.

    No porque la cirugía esté mal, sino porque el cuerpo cambió más rápido que la mente.

    Por eso muchas personas sienten que algo falta.

    Lo que falta no es comida.

    Es la forma antigua de regular emociones.


    4. El cambio de vida necesita un proceso psicológico

    Después de la cirugía no solo cambia el peso.

    Cambia la rutina
    cambia la relación con el cuerpo
    cambia la forma de comer
    cambia la imagen personal
    cambia la forma de salir
    cambia la vida social

    Esto requiere adaptación.

    Y toda adaptación genera momentos de duda.

    Sentir que el bypass condiciona la vida muchas veces significa:

    Todavía me estoy acostumbrando
    Todavía estoy aprendiendo
    Todavía no encontré mi nuevo equilibrio

    Esto es parte del proceso.


    5. La sensación de limitación suele disminuir con el tiempo

    Al principio todo parece más difícil.

    Hay que pensar en todo.
    Hay que cuidarse mucho.
    Hay que estar atento.

    Con el tiempo, muchas cosas vuelven a ser naturales.

    Se aprende qué comer
    se aprende cuánto
    se aprende cómo organizarse
    se aprende a disfrutar diferente
    se aprende a escuchar el cuerpo

    Lo que hoy parece una limitación, después se convierte en hábito.

    Y el hábito da tranquilidad.


    6. La cirugía no controla la vida, ayuda a ordenarla

    A veces la mente interpreta el cuidado como control.

    Pero cuidarse no es perder libertad.

    Es elegir vivir mejor.

    Antes tal vez había libertad para comer sin pensar,
    pero también había problemas de salud, cansancio o malestar.

    Ahora hay más conciencia.

    Y la conciencia al principio pesa, pero después da estabilidad.

    La pregunta importante es:

    ¿Estoy limitado o estoy aprendiendo a vivir de otra manera?


    7. Es normal extrañar la vida de antes

    Muchas personas sienten nostalgia.

    Extrañan:

    comer sin pensar
    ciertas comidas
    la sensación de libertad
    momentos sociales
    costumbres

    Esto no significa que quieran volver atrás.

    Significa que están cerrando una etapa.

    Todo cambio importante incluye un pequeño duelo.

    Aceptar esto ayuda a avanzar.


    8. El acompañamiento psicológico ayuda a recuperar el equilibrio

    Cuando la sensación de estar condicionado es muy fuerte, es importante trabajarlo.

    El acompañamiento psicológico ayuda a:

    adaptarse al cambio
    manejar la ansiedad
    entender la nostalgia
    reconstruir la relación con la comida
    fortalecer la autoestima
    sentirse más libre interiormente

    El objetivo no es volver a vivir como antes.

    Es aprender a vivir mejor ahora.


    Conclusión

    Sentir que el bypass condiciona la vida es algo que muchas personas experimentan después de la cirugía.

    No significa que algo esté mal, sino que el proceso de adaptación emocional todavía está en marcha.

    El cuerpo cambia rápido, pero la mente necesita tiempo para encontrar un nuevo equilibrio.

    Con paciencia, comprensión y acompañamiento, lo que hoy se siente como limitación puede transformarse en estabilidad, seguridad y bienestar.

    Y poco a poco, la vida deja de sentirse controlada…
    y empieza a sentirse más consciente.

  • Extrañar la vida de antes después de la cirugía bariátrica

    Extrañar la vida de antes después de la cirugía bariátrica

    Cuando todo cambia y aparece la nostalgia por lo que era conocido

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Después de una cirugía bariátrica muchas personas creen que todo será alegría, alivio y satisfacción. Y es cierto que el cambio puede traer beneficios importantes para la salud, la movilidad y la autoestima. Sin embargo, también hay algo de lo que casi no se habla: a veces, después de la operación, algunas personas extrañan su vida anterior.

    Esto puede generar confusión, culpa o miedo, porque parece contradictorio sentir nostalgia por una etapa que también fue difícil. Pero desde el punto de vista psicológico, es algo completamente normal.

    Cuando el cuerpo cambia, también cambia la identidad, los hábitos, la forma de relacionarse con los demás y la manera de vivir el día a día. Y todo cambio importante implica también un proceso de adaptación emocional.

    Extrañar la vida de antes no significa que la cirugía fue un error.
    Significa que estás atravesando un proceso de transformación.


    1. El cambio físico también es un cambio psicológico

    Después de la cirugía, muchas cosas cambian al mismo tiempo:

    la forma de comer
    los horarios
    la cantidad de comida
    la relación con el cuerpo
    la relación con los demás
    la imagen en el espejo
    la energía
    la rutina diaria

    El cerebro necesita tiempo para adaptarse.

    Antes todo era conocido, aunque no fuera ideal.
    Ahora todo es diferente, y lo diferente puede generar inseguridad.

    La mente suele buscar lo familiar, incluso cuando lo familiar no era bueno.

    Por eso aparece la sensación de:

    Antes era más fácil
    Antes sabía cómo vivir
    Antes era todo más normal

    Esto no significa que antes era mejor.
    Significa que era conocido.


    2. También se pierde algo, y eso produce duelo

    Muchas personas no lo saben, pero después de una cirugía bariátrica puede aparecer un pequeño duelo.

    Se pierde:

    la forma de comer de antes
    la libertad de comer sin pensar
    ciertos momentos sociales
    costumbres
    rituales
    formas de calmarse
    la identidad anterior

    Aunque la operación sea positiva, hay cosas que cambian para siempre.

    Y cada cambio implica despedirse de algo.

    El duelo no siempre es tristeza profunda.
    A veces es nostalgia.
    A veces es incomodidad.
    A veces es sensación de no ser el mismo.

    Esto es parte del proceso.


    3. La comida antes cumplía una función emocional

    Muchas personas, antes de la cirugía, usaban la comida para:

    calmar ansiedad
    llenar vacío
    relajarse
    sentirse acompañados
    distraerse
    premiarse
    consolarse

    Después de la operación, esa posibilidad cambia.

    El estómago es diferente, pero las emociones siguen estando.

    Entonces aparece una sensación rara:

    No puedo comer como antes
    No sé cómo calmarme
    No sé qué hacer con lo que siento

    Y la mente recuerda el pasado como si fuera más fácil.

    No porque fuera mejor, sino porque era conocido.


    4. El entorno también cambia

    Después de la cirugía, muchas personas sienten que los demás reaccionan diferente.

    Algunos elogian
    otros preguntan
    otros critican
    otros se sorprenden
    otros se alejan
    otros se acercan más

    Esto puede generar inseguridad.

    Antes la persona tenía un lugar definido.
    Ahora ese lugar cambia.

    A veces aparece la sensación de:

    No sé quién soy ahora
    No me reconozco
    Me siento distinto
    Todo es diferente

    Esto es parte del cambio de identidad.

    Y necesita tiempo.


    5. Extrañar no significa querer volver atrás

    Muchas personas se asustan cuando sienten nostalgia.

    Piensan:

    Tal vez no debería haberme operado
    Antes estaba mejor
    No sé si hice bien

    Pero sentir nostalgia no significa que el cambio sea malo.

    Significa que el cerebro está adaptándose.

    Cuando una persona cambia mucho en poco tiempo, necesita construir una nueva forma de vivir.

    Esto no ocurre en el quirófano.

    Ocurre poco a poco.


    6. Aprender nuevas formas de sentirse bien

    Después de la cirugía es importante aprender nuevas formas de manejar emociones.

    Antes podía ser:

    comer
    picotear
    dulces
    comida abundante
    comer para calmarse

    Ahora es necesario encontrar otras formas:

    hablar
    caminar
    respirar
    escribir
    descansar
    pedir ayuda
    hacer terapia
    hacer actividad física
    hacer algo que guste

    Esto lleva tiempo.

    No es automático.

    Por eso el acompañamiento psicológico es tan importante.


    7. La nueva vida necesita adaptación

    Después de la cirugía no solo cambia el cuerpo.

    Cambia la vida.

    Hay que aprender de nuevo:

    cómo comer
    cómo mirarse
    cómo vestirse
    cómo relacionarse
    cómo sentirse
    cómo confiar en el cambio

    Es como empezar una etapa nueva.

    Y toda etapa nueva tiene momentos de duda.

    La estabilidad no vuelve de un día para otro.

    Se construye.


    8. Permitirse sentir sin juzgarse

    Sentir nostalgia no es fracaso.
    Sentir dudas no es debilidad.
    Sentirse extraño no significa que algo está mal.

    Es parte del proceso.

    Lo importante es no quedarse solo con esos sentimientos.

    Hablarlos, entenderlos y trabajarlos ayuda a avanzar.

    El cambio verdadero no es solo bajar de peso.

    Es aprender a vivir de otra manera.


    9. El acompañamiento psicológico ayuda a integrar el cambio

    Muchas personas creen que la cirugía termina el proceso.

    En realidad, muchas veces ahí empieza el trabajo emocional.

    El acompañamiento ayuda a:

    adaptarse al nuevo cuerpo
    manejar la ansiedad
    trabajar la autoestima
    entender la nostalgia
    evitar recaídas
    sentirse más seguro
    construir una nueva identidad

    El objetivo no es volver a ser como antes.

    Es aprender a estar bien ahora.


    Conclusión

    Después de la cirugía bariátrica, es normal que aparezca nostalgia por la vida anterior, porque todo cambia al mismo tiempo.

    El cuerpo cambia, la rutina cambia, la relación con la comida cambia, y también cambia la forma de verse a uno mismo.

    Extrañar lo conocido no significa que el cambio sea incorrecto.
    Significa que estás atravesando un proceso profundo.

    Con tiempo, acompañamiento y paciencia, la nueva etapa puede convertirse en una vida más equilibrada, más consciente y más saludable.

    Y poco a poco, lo nuevo deja de sentirse extraño…
    y empieza a sentirse propio.

  • ¿Cómo funciona el acompañamiento psicológico en línea?

    ¿Cómo funciona el acompañamiento psicológico en línea?

    Frecuencia, duración y preparación para cada encuentro

    Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento psicológico

    El acompañamiento psicológico en línea es una forma efectiva, segura y flexible de trabajar el bienestar emocional, la autoestima, la relación con la comida y los cambios personales, especialmente en procesos como el acompañamiento bariátrico, el manejo de ansiedad o el desarrollo personal.

    Muchas personas se preguntan cómo funciona exactamente, cada cuánto se realizan los encuentros, cuánto duran y cómo prepararse para las sesiones. En este artículo encontrarás respuestas claras para que puedas comenzar el proceso con tranquilidad.


    ¿Qué es el acompañamiento psicológico online?

    El acompañamiento psicológico en línea es un espacio terapéutico que se realiza mediante videollamada, en un entorno confidencial y profesional.

    Funciona de la misma manera que una sesión presencial, con la ventaja de poder hacerlo desde tu casa o desde cualquier lugar donde te sientas cómodo.

    En este espacio trabajamos sobre:

    emociones
    pensamientos
    hábitos
    autoestima
    ansiedad
    relación con la comida
    preparación para cirugía bariátrica
    adaptación después de cambios importantes
    equilibrio emocional

    El objetivo no es solo hablar, sino comprender, ordenar, aprender y desarrollar nuevas formas de afrontar la vida.


    ¿Con qué frecuencia se realizan los encuentros?

    La frecuencia depende de cada persona y de cada momento del proceso.

    En general se recomienda:

    ✔ Una vez por semana

    Es la frecuencia ideal al comienzo, especialmente cuando hay:

    preparación para cirugía bariátrica
    momentos de crisis
    ansiedad elevada
    cambios importantes
    necesidad de apoyo continuo

    La frecuencia semanal permite avanzar de manera constante y sostener el proceso.

    ✔ Cada 15 días

    Cuando la persona está más estable, se puede trabajar cada dos semanas.

    Esto es útil cuando:

    ya hay avances
    se necesita seguimiento
    se quiere mantener el cambio
    se trabaja a largo plazo

    ✔ Una vez al mes

    Algunas personas prefieren encuentros mensuales para acompañamiento y orientación.

    Esto es adecuado cuando:

    el proceso está más avanzado
    se necesita supervisión
    se quiere mantener equilibrio emocional

    La frecuencia se decide en conjunto, según las necesidades personales.


    ¿Cuánto dura cada encuentro?

    Las sesiones individuales suelen durar entre:

    50 y 60 minutos

    Este tiempo permite trabajar con calma, sin apuro, y profundizar en lo que cada persona necesita.

    En algunos casos, como en encuentros grupales, la duración puede ser de:

    60 a 90 minutos

    Lo importante no es solo el tiempo, sino la continuidad.

    El cambio emocional se construye poco a poco.


    ¿Cómo debo prepararme para cada sesión?

    No es necesario prepararse de forma especial, pero sí es recomendable crear un espacio tranquilo.

    Antes de cada encuentro intenta:

    estar en un lugar silencioso
    tener buena conexión a internet
    usar auriculares si es posible
    evitar interrupciones
    tener unos minutos antes para relajarte

    También puede ayudar pensar:

    ¿Qué quiero trabajar hoy?
    ¿Qué me preocupa?
    ¿Qué me pasó esta semana?
    ¿Qué emoción quiero entender?

    No siempre hace falta tener todo claro.
    El encuentro también sirve para descubrir lo que está pasando.


    ¿Qué pasa si no sé qué decir?

    Esto es muy frecuente, sobre todo al comienzo.

    No necesitas saber exactamente qué decir.

    Mi función como terapeuta es ayudarte a ordenar pensamientos y emociones.

    A veces comenzamos hablando de algo pequeño, y eso lleva a temas más profundos.

    El acompañamiento psicológico no es un interrogatorio, es un diálogo.

    Lo importante es estar dispuesto a mirarse con honestidad.


    ¿Es igual de efectivo que la terapia presencial?

    Sí.

    La experiencia muestra que el acompañamiento online puede ser igual de efectivo que el presencial.

    Muchas personas incluso se sienten más cómodas desde su casa, porque están en un entorno conocido.

    Las ventajas del acompañamiento online son:

    mayor flexibilidad
    no perder tiempo en traslados
    más comodidad
    posibilidad desde cualquier país
    continuidad del proceso

    Lo más importante no es el lugar, sino la relación terapéutica.


    ¿Cuánto tiempo dura el acompañamiento?

    No hay un tiempo fijo.

    Depende de:

    los objetivos
    la situación personal
    la motivación
    el momento de vida
    el tipo de proceso

    Algunas personas necesitan pocas sesiones.
    Otras prefieren un acompañamiento más largo.

    En el proceso bariátrico, por ejemplo, se recomienda trabajar:

    antes de la cirugía
    después de la cirugía
    durante la adaptación
    en momentos de cambio

    El acompañamiento no obliga, acompaña.


    ¿El acompañamiento es confidencial?

    Sí.

    Todo lo que se habla en las sesiones es confidencial.

    El espacio terapéutico es un lugar seguro, donde puedes hablar sin miedo a ser juzgado.

    El respeto, la privacidad y la confianza son fundamentales para el trabajo emocional.


    ¿Qué puedo lograr con el acompañamiento psicológico?

    Cada persona tiene objetivos diferentes, pero en general se trabaja para lograr:

    más seguridad personal
    mejor relación con la comida
    menos ansiedad
    más estabilidad emocional
    mayor autoestima
    mejor adaptación a cambios
    más claridad mental
    más equilibrio interior

    El cambio no ocurre de un día para otro, pero con continuidad es posible.


    Conclusión

    El acompañamiento psicológico en línea es una herramienta valiosa para quienes desean cuidarse, prepararse para cambios importantes o encontrar mayor equilibrio emocional.

    La frecuencia, la duración y el ritmo se adaptan a cada persona, porque cada proceso es único.

    Lo más importante es dar el primer paso.

    A veces, hablar con alguien en el momento adecuado puede cambiar el rumbo de una etapa entera de la vida.

  • Primer encuentro y cuestionario inicial

    Primer encuentro y cuestionario inicial

    Carta de presentación antes de comenzar el acompañamiento bariátrico

    Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento psicológico

    Querida/o paciente,

    Antes de comenzar el proceso de acompañamiento psicológico en el camino hacia la cirugía bariátrica, es importante tener un primer espacio de encuentro, reflexión y conocimiento personal. Este momento inicial no es un examen ni una evaluación para juzgarte, sino una oportunidad para comprender tu historia, tus emociones y tus expectativas, y así poder acompañarte de manera individualizada y respetuosa.

    Cada persona que llega a este proceso tiene un recorrido diferente.
    Hay experiencias de lucha con el peso, intentos repetidos, frustraciones, esperanzas, miedos, cansancio emocional y también deseo de cambiar. La cirugía bariátrica no es solamente una intervención médica, sino el comienzo de una nueva etapa en la vida, y por eso es fundamental prepararse también a nivel psicológico.

    El primer encuentro y el cuestionario inicial nos permiten construir una base sólida para este trabajo.


    ¿Por qué es importante el primer encuentro?

    Antes de iniciar cualquier proceso terapéutico, es necesario conocernos.
    El primer encuentro tiene como objetivo crear un espacio de confianza, donde puedas hablar con tranquilidad sobre tu situación actual, tus dudas, tus temores y tus motivaciones.

    En este espacio trabajamos sobre:

    tu historia personal
    tu relación con la comida
    tu relación con tu cuerpo
    tu autoestima
    tus expectativas sobre la cirugía
    tus miedos
    tu entorno familiar y emocional
    tus hábitos actuales
    tu motivación para el cambio

    No se trata de encontrar respuestas perfectas, sino de entender lo que estás viviendo.

    Muchas veces, solo poder hablar de esto con alguien que escucha sin juzgar ya produce alivio.


    El cuestionario inicial: una herramienta para conocerte mejor

    El cuestionario que recibirás antes del primer encuentro es una herramienta de trabajo.
    Su objetivo no es evaluar si estás preparado o no, sino ayudarte a reflexionar sobre tu proceso.

    Responderlo con sinceridad permite:

    ordenar pensamientos
    tomar conciencia de emociones
    reconocer miedos
    identificar expectativas
    entender la relación con la comida
    prepararse mentalmente para el cambio

    Muchas personas descubren, al responder el cuestionario, aspectos de sí mismas que nunca habían pensado.

    Esto es parte del proceso terapéutico.


    El acompañamiento bariátrico no es solo para la cirugía

    La cirugía cambia el cuerpo, pero el cambio verdadero también ocurre en la mente.

    Después de la operación pueden aparecer:

    ansiedad
    inseguridad
    cambios emocionales
    dudas
    miedo a recaer
    dificultad para adaptarse
    cambios en la relación con la comida
    cambios en la relación con los demás

    Por eso el acompañamiento psicológico es tan importante.

    El objetivo no es solo bajar de peso, sino lograr estabilidad emocional, autoestima y equilibrio personal.

    El trabajo que comenzamos en el primer encuentro ayuda a prevenir dificultades y a fortalecer el proceso.


    Un espacio sin juicio

    Muchas personas llegan con vergüenza, culpa o miedo a ser criticadas.

    En este acompañamiento no se juzga.
    No se reprocha.
    No se obliga.

    Se trabaja desde el respeto, la comprensión y la responsabilidad personal.

    Cada persona tiene su ritmo, su historia y sus tiempos.

    Mi función es acompañarte, orientarte y ayudarte a encontrar recursos internos para sostener el cambio.


    Prepararse emocionalmente es parte del éxito

    La experiencia muestra que las personas que se preparan psicológicamente antes de la cirugía tienen mejores resultados a largo plazo.

    No porque sean más fuertes, sino porque:

    entienden lo que les pasa
    reconocen sus emociones
    aprenden a manejar la ansiedad
    trabajan la autoestima
    desarrollan nuevas formas de pensar
    se comprometen con el proceso

    La cirugía es una herramienta, pero el cambio depende también del trabajo personal.

    Por eso comenzamos con este primer paso.


    Confidencialidad y respeto

    Todo lo que compartas en el cuestionario y en las sesiones es absolutamente confidencial.

    El objetivo es crear un espacio seguro, donde puedas expresarte con libertad.

    No necesitas ser perfecto.
    No necesitas tener todo claro.
    Solo necesitas estar dispuesto a mirarte con honestidad.

    Ese es el comienzo del cambio.


    Antes de nuestro primer encuentro

    Te invito a completar el cuestionario con calma.
    No es necesario responder rápido.
    Tómate el tiempo que necesites.

    Cuanto más sincero seas contigo mismo, más útil será el trabajo que hagamos.

    Este es el primer paso de un proceso importante.

    Un paso hacia el cuidado.
    Un paso hacia el equilibrio.
    Un paso hacia una nueva etapa.

    Te acompaño en este camino.

    Mag. Karin Hiebaum
    Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico
    Psicología cognitivo-conductual – apoyo online y presencial

    Cuestionario inicial

    Primer encuentro – Acompañamiento psicológico bariátrico

    Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Este cuestionario tiene como objetivo conocerte mejor, comprender tu historia personal y acompañarte de manera individualizada en el proceso antes y después de la cirugía bariátrica.
    No hay respuestas correctas o incorrectas. Responde con sinceridad.


    1. Datos personales

    Nombre y apellido:
    Edad:
    Fecha de nacimiento:
    Ciudad / País:
    Profesión / actividad actual:
    Estado civil:
    Hijos: sí / no – edades:
    Teléfono / Email:


    2. Situación actual

    ¿Por qué estás pensando en una cirugía bariátrica?

    Desde cuándo estás considerando operarte?

    ¿La decisión es tuya, médica o familiar?

    ¿Ya tienes fecha de cirugía?

    sí / no
    fecha aproximada:

    ¿Has intentado bajar de peso antes?

    sí / no
    ¿Con qué métodos?

    dietas
    medicación
    tratamientos
    cirugías anteriores
    otros


    3. Relación con la comida

    ¿Cómo describirías tu relación con la comida?

    normal
    ansiosa
    compulsiva
    emocional
    restrictiva
    variable

    ¿Comes cuando estás triste, nervioso o estresado?

    sí / no / a veces

    ¿Sientes que la comida te calma emocionalmente?

    sí / no / a veces

    ¿Comes aunque no tengas hambre?

    sí / no

    ¿Te cuesta dejar de comer cuando empiezas?

    sí / no

    ¿Te sientes culpable después de comer?

    sí / no / a veces


    4. Historia emocional

    ¿Cómo describirías tu autoestima?

    alta
    media
    baja
    muy variable

    ¿Te sientes seguro con tu cuerpo?

    sí / no / a veces

    ¿Has sufrido burlas, críticas o rechazo por el peso?

    sí / no

    ¿Te cuesta aceptarte como eres?

    sí / no / a veces

    ¿Has tenido ansiedad o depresión?

    sí / no
    diagnóstico:
    tratamiento:

    ¿Has hecho terapia antes?

    sí / no
    ¿Te ayudó?


    5. Motivación para la cirugía

    ¿Qué esperas cambiar con la cirugía?

    salud
    apariencia
    seguridad
    movilidad
    vida social
    autoestima
    otro

    ¿Qué es lo que más te preocupa?

    ¿Tienes miedo a la operación?

    sí / no / un poco

    ¿Qué temes después de la cirugía?

    ¿Qué te gustaría lograr en el futuro?


    6. Apoyo familiar y social

    ¿Tu familia apoya tu decisión?

    sí / no / parcialmente

    ¿Tienes alguien con quien hablar de lo que sientes?

    sí / no

    ¿Te sientes solo en este proceso?

    sí / no / a veces

    ¿Tu entorno te genera presión?

    sí / no


    7. Hábitos actuales

    ¿Duermes bien?

    sí / no

    ¿Nivel de estrés actual?

    bajo
    medio
    alto

    ¿Actividad física?

    ninguna
    poca
    regular
    frecuente

    ¿Consumo de alcohol?

    sí / no / ocasional

    ¿Fumas?

    sí / no


    8. Expectativas sobre el acompañamiento psicológico

    ¿Qué esperas de este acompañamiento?

    ¿Qué te gustaría trabajar?

    autoestima
    ansiedad
    relación con la comida
    seguridad personal
    motivación
    miedo a recaer
    adaptación después de cirugía
    otro

    ¿Estás dispuesto a trabajar en cambios emocionales además del cambio físico?

    sí / no / no estoy seguro


    9. Reflexión personal

    Completa las frases:

    Me gustaría cambiar porque…

    Tengo miedo de…

    Si la cirugía sale bien, mi vida podría…

    Lo que más me cuesta de mí mismo es…

    Lo que más me gustaría aprender es…


    10. Compromiso personal

    El proceso bariátrico requiere cambios físicos y emocionales.
    Marca lo que sientes hoy:

    Estoy decidido
    Tengo dudas
    Tengo miedo pero quiero hacerlo
    No estoy seguro
    Necesito acompañamiento para decidir


    Firma

    Nombre:
    Fecha:
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  • ¿Qué hago con la ropa que me va quedando grande?

    ¿Qué hago con la ropa que me va quedando grande?

    Por qué donarla y soltarla también es parte del cambio emocional

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Después de una cirugía bariátrica, o después de un proceso de cambio físico importante, llega un momento muy especial: la ropa empieza a quedar grande. Lo que antes ajustaba, ahora sobra. Lo que antes no entraba, ahora queda suelto. Este momento suele ser emocionante, pero también puede generar sentimientos contradictorios.

    Muchas personas guardan la ropa antigua “por si acaso”.
    Otras sienten miedo de deshacerse de ella.
    Otras no saben si están listas para aceptar el cambio.

    Sin embargo, desde el punto de vista psicológico, la ropa también representa etapas de la vida. Por eso, decidir qué hacer con ella no es solo una cuestión práctica, sino emocional.

    Donar la ropa que ya no usas puede ser un paso muy importante para avanzar.


    1. La ropa antigua representa una etapa que está terminando

    La ropa que usábamos cuando teníamos más peso muchas veces está asociada a momentos difíciles.

    Puede recordar:

    inseguridad
    problemas de salud
    tristeza
    frustración
    vergüenza
    intentos fallidos
    dietas sin resultado
    cansancio emocional

    Guardar toda esa ropa puede hacer que la mente siga conectada con esa etapa.

    Soltarla simboliza algo muy importante:

    Estoy cambiando
    Estoy avanzando
    Estoy dejando atrás una parte de mi historia

    No significa negar el pasado, sino aceptar el presente.


    2. Guardar ropa “por si vuelvo a engordar” mantiene el miedo activo

    Muchas personas dicen:

    La guardo por si acaso
    Nunca se sabe
    Por si vuelvo a subir de peso

    Este pensamiento es comprensible, pero mantiene el miedo.

    El cerebro interpreta:

    Puede pasar otra vez
    No estoy seguro
    No confío en mí
    No creo que el cambio sea definitivo

    Cuando soltamos la ropa, enviamos un mensaje diferente:

    Estoy comprometido con mi cambio
    Confío en el proceso
    Quiero avanzar
    No quiero vivir con miedo

    Esto fortalece la autoestima.


    3. Donar la ropa también es un acto de generosidad

    La ropa que ya no usas puede ayudar a otra persona.

    Donarla transforma algo personal en algo positivo.

    Lo que para ti representa una etapa difícil, para otra persona puede ser útil.

    Esto genera una sensación muy buena:

    agradecimiento
    ligereza
    liberación
    sentido
    solidaridad

    El cambio entonces no solo es físico, también es emocional.

    Dar algo que ya no necesitas ayuda a cerrar ciclos.


    4. Soltar la ropa ayuda a aceptar el nuevo cuerpo

    Después de una cirugía bariátrica, el cuerpo cambia rápido, pero la mente tarda más.

    Algunas personas siguen comprando talles grandes
    otras se miran y no se reconocen
    otras sienten miedo de confiar en el cambio

    La ropa nueva ayuda a adaptarse.

    Vestirse con la talla actual permite aceptar el presente.

    Usar ropa grande por costumbre puede mantener la sensación de no haber cambiado.

    Aceptar el nuevo cuerpo es parte del proceso psicológico.


    5. No se trata de borrar el pasado, sino de avanzar

    Donar la ropa no significa olvidar lo vivido.

    Todo lo que pasó forma parte de la historia personal.

    Pero quedarse atrapado en el pasado impide avanzar.

    Podemos recordar, aprender y agradecer, sin necesidad de guardar todo.

    El cambio verdadero incluye:

    cuerpo
    mente
    hábitos
    emociones
    actitudes

    Soltar lo que ya no necesitamos es parte del crecimiento.


    6. Hacer este cambio conscientemente ayuda a la autoestima

    Un ejercicio útil es elegir la ropa que ya no usas y preguntarte:

    ¿Esta ropa representa quién soy hoy?
    ¿La guardo por miedo o por necesidad?
    ¿Estoy listo para avanzar?

    Luego decidir conscientemente donarla.

    Este acto fortalece la sensación de control y de compromiso con el proceso.

    La autoestima crece cuando la persona siente que está construyendo su nueva vida.


    7. El cambio físico necesita también un cambio mental

    Después de la cirugía, el desafío no es solo bajar de peso.

    Es aprender a vivir de otra manera.

    Cambiar hábitos
    cambiar pensamientos
    cambiar la relación con el cuerpo
    cambiar la relación con la comida
    cambiar la forma de verse

    La ropa grande puede ser un recordatorio constante del pasado.

    La ropa nueva puede ser un símbolo del presente.

    Elegir qué conservar y qué soltar también es parte del trabajo emocional.


    8. Soltar no significa perder, significa crecer

    Muchas personas sienten nostalgia al donar ropa.

    Es normal.

    Cada etapa deja recuerdos.

    Pero crecer implica dejar cosas atrás.

    Soltar no es perder.
    Soltar es avanzar.
    Soltar es confiar.
    Soltar es aceptar que estás cambiando.

    Y ese cambio merece ser vivido con libertad.


    Conclusión

    Cuando la ropa empieza a quedar grande, no solo cambia el cuerpo, también cambia la vida.

    Donar la ropa que ya no usas puede ser un paso importante para fortalecer la seguridad interior, aceptar el cambio y seguir adelante con más confianza.

    No se trata solo de espacio en el armario.

    Se trata de hacer espacio en la mente para una nueva etapa.

    Y cada vez que decides soltar algo que ya no necesitas, estás diciendo:

    Estoy listo para seguir creciendo.

  • ¿Por qué muchas emociones pasan por la boca y el estómago?

    ¿Por qué muchas emociones pasan por la boca y el estómago?

    La relación entre las emociones, la comida y el cuerpo

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento psicológico

    Muchas personas dicen frases como:

    • “Cuando estoy nervioso me duele el estómago”
    • “Cuando estoy triste quiero comer”
    • “Cuando tengo ansiedad no puedo parar de picar”
    • “Todo lo siento en la panza”
    • “Me lleno cuando estoy mal”

    Esto no es casualidad.
    El estómago y la boca están profundamente conectados con las emociones.

    Desde la psicología, la medicina y la neurociencia sabemos que el sistema digestivo está muy relacionado con el sistema nervioso y con la forma en que vivimos las experiencias emocionales.

    Por eso, muchas veces lo que no se puede expresar con palabras se expresa a través del cuerpo, especialmente a través de la comida, la boca y el estómago.


    1. El estómago es uno de los órganos más sensibles a las emociones

    Cuando sentimos miedo, ansiedad o estrés, el cuerpo reacciona automáticamente.

    El corazón late más rápido
    los músculos se tensan
    la respiración cambia
    y el estómago también responde

    El sistema digestivo está conectado con el sistema nervioso autónomo, que regula las reacciones emocionales.

    Por eso aparecen síntomas como:

    • dolor de estómago
    • náuseas
    • falta de apetito
    • hambre nerviosa
    • sensación de vacío
    • sensación de nudo en el estómago

    El cuerpo no separa emociones y órganos.
    Todo está conectado.


    2. La boca es la primera forma de consuelo desde la infancia

    Desde el nacimiento, la boca está relacionada con la seguridad.

    El bebé se calma al alimentarse
    el bebé se tranquiliza al succionar
    el bebé se siente protegido cuando come

    La comida no es solo alimento, también es contacto, cuidado y tranquilidad.

    Por eso, en la vida adulta, muchas personas buscan en la comida:

    calma
    seguridad
    placer
    consuelo
    protección

    Cuando falta tranquilidad emocional, el cuerpo recuerda ese mecanismo.

    Comer se convierte en una forma de regular emociones.


    3. Comer puede ser una forma de calmar la ansiedad

    La ansiedad genera tensión interna.

    El cuerpo quiere descargar esa tensión.

    Algunas personas hablan
    otras se mueven
    otras se enojan
    otras comen

    Comer produce una sensación momentánea de alivio porque activa el sistema de recompensa del cerebro.

    Se liberan sustancias que dan placer y tranquilidad.

    El problema es que el alivio es temporal.

    Después puede aparecer:

    culpa
    frustración
    vergüenza
    más ansiedad

    Por eso es importante aprender otras formas de manejar emociones.


    4. El estómago también refleja lo que no se dice

    Muchas veces no expresamos lo que sentimos.

    Guardamos tristeza
    guardamos enojo
    guardamos miedo
    guardamos frustración
    guardamos inseguridad

    El cuerpo entonces habla por nosotros.

    Dolor de estómago
    acidez
    hambre sin necesidad
    falta de apetito
    tensión abdominal

    El cuerpo no miente.

    Cuando las emociones no se expresan, se somatizan.

    Por eso en terapia muchas veces trabajamos no solo con pensamientos, sino también con sensaciones corporales.


    5. La relación entre emociones y comida es muy fuerte en procesos bariátricos

    En el acompañamiento bariátrico, este tema es muy frecuente.

    Muchas personas no comen solo por hambre física, sino por hambre emocional.

    Comer para calmarse
    comer para no pensar
    comer por soledad
    comer por tristeza
    comer por estrés
    comer por vacío

    Después de una cirugía bariátrica, esta relación no desaparece automáticamente.

    El estómago cambia, pero la mente sigue igual si no se trabaja.

    Por eso el acompañamiento psicológico es tan importante.

    Aprender a reconocer emociones evita recaídas.


    6. La sensación de vacío emocional muchas veces se siente en el estómago

    Muchas personas describen:

    “siento un vacío”
    “siento un agujero”
    “necesito llenar algo”

    Ese vacío no es físico, es emocional.

    Puede aparecer cuando falta:

    afecto
    seguridad
    reconocimiento
    sentido
    tranquilidad
    amor propio

    La comida puede llenar el estómago, pero no llena el vacío emocional.

    Por eso, después de comer, la sensación vuelve.

    El trabajo emocional consiste en entender qué falta realmente.


    7. La boca también está relacionada con el control

    Comer o no comer puede ser una forma de controlar emociones.

    Algunas personas comen para calmarse.
    Otras dejan de comer para sentirse fuertes.
    Otras comen en secreto.
    Otras pierden el control.

    La relación con la comida muchas veces refleja la relación con uno mismo.

    Cuando hay mucha exigencia interna, culpa o inseguridad, el cuerpo lo muestra.

    Por eso no se trata solo de dieta.

    Se trata de comprender qué está pasando emocionalmente.


    8. Aprender a escuchar el cuerpo

    El cuerpo da señales.

    Antes de comer, podemos preguntarnos:

    ¿Tengo hambre física o emocional?
    ¿Estoy nervioso?
    ¿Estoy triste?
    ¿Estoy cansado?
    ¿Estoy aburrido?
    ¿Estoy buscando calma?

    Aprender a diferenciar esto es un paso muy importante.

    No se trata de prohibirse comer.

    Se trata de entender por qué queremos hacerlo.


    9. Trabajar las emociones cambia la relación con la comida

    Cuando la persona aprende a:

    expresar lo que siente
    poner límites
    calmar la ansiedad
    aceptarse
    reconocer necesidades
    cuidarse

    la relación con la comida cambia.

    No porque se obligue,
    sino porque ya no necesita usar la comida para todo.

    Esto es especialmente importante en acompañamiento bariátrico.

    El cambio real no es solo físico.

    Es emocional.


    10. El equilibrio emocional también se siente en el cuerpo

    Cuando la persona está más tranquila, el cuerpo lo muestra.

    La digestión mejora
    la ansiedad baja
    el hambre se regula
    el sueño mejora
    la tensión disminuye

    El bienestar emocional se refleja en el estómago.

    Por eso trabajar las emociones no es algo abstracto.

    Tiene efectos reales en el cuerpo.


    Conclusión

    Las emociones pasan por la boca y el estómago porque el cuerpo y la mente están profundamente conectados.

    La comida no solo alimenta el cuerpo, también calma emociones, da seguridad y muchas veces reemplaza lo que no se puede expresar con palabras.

    Comprender esta relación es fundamental para lograr un cambio verdadero, especialmente en procesos de bienestar emocional y en acompañamientos bariátricos.

    Cuando aprendemos a escuchar lo que sentimos, el cuerpo deja de necesitar hablar por nosotros.

    Y entonces aparece algo muy importante:

    el equilibrio.

  • Cómo no dejarme influenciar por los comentarios negativos en redes sociales cuando tengo la autoestima baja

    Cómo no dejarme influenciar por los comentarios negativos en redes sociales cuando tengo la autoestima baja

    Reflexiones psicológicas para proteger tu equilibrio emocional

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento personal

    Hoy en día las redes sociales forman parte de la vida cotidiana. A través de ellas compartimos opiniones, experiencias, fotografías y también aspectos personales. Sin embargo, junto con la posibilidad de comunicarnos, también aparece el riesgo de recibir críticas, comentarios negativos o juicios que pueden afectar profundamente nuestro estado emocional, especialmente cuando la autoestima no está fuerte.

    Cuando una persona tiene la autoestima baja, los comentarios negativos no se viven como una simple opinión, sino como una confirmación de los propios miedos. Una frase que para otros puede no tener importancia, para alguien inseguro puede sentirse como una herida profunda. Por eso es fundamental aprender a protegerse emocionalmente y desarrollar una actitud interior más estable frente a lo que dicen los demás.

    En este artículo quiero compartir algunas reflexiones y consejos desde la psicología cognitivo-conductual para no dejarse influenciar por los comentarios negativos, especialmente en momentos en que nos sentimos más vulnerables.


    1. Entender que los comentarios dicen más de quien los escribe que de quien los recibe

    En redes sociales muchas personas escriben sin pensar, sin conocer la historia del otro y sin responsabilidad emocional. Algunas personas critican por frustración, por envidia, por aburrimiento o simplemente porque no tienen conciencia del daño que pueden causar.

    Cuando alguien tiene la autoestima baja, tiende a pensar:

    “Tienen razón”
    “Soy así”
    “No valgo”
    “Siempre me pasa lo mismo”

    Pero en realidad, un comentario no define quién eres.

    Aprender a decir internamente:

    Esto es una opinión, no una verdad

    es el primer paso para proteger la mente.


    2. La autoestima baja hace que todo parezca más grave

    Cuando estamos inseguros, la mente interpreta todo de forma negativa.

    Un comentario neutro puede parecer un ataque
    una crítica pequeña puede parecer un rechazo total
    una opinión diferente puede sentirse como humillación

    Esto ocurre porque la persona ya tiene dudas sobre sí misma.

    Por eso es importante trabajar la autoestima, no solo evitar los comentarios.

    La pregunta que ayuda es:

    ¿Estoy reaccionando a lo que dijeron o a lo que yo siento de mí mismo?

    Muchas veces el dolor no viene del comentario, sino de la inseguridad interna.


    3. No leer todo lo que escriben

    Un error frecuente es revisar constantemente las redes para ver qué dijeron.

    Esto aumenta la ansiedad.

    Cuando la autoestima está baja, el cerebro busca confirmación de que algo está mal, y por eso se queda mirando comentarios negativos una y otra vez.

    Esto se llama en psicología:

    focalización negativa

    La mente se queda solo con lo malo.

    Es recomendable:

    no leer todos los comentarios
    no responder en caliente
    no revisar continuamente
    no buscar aprobación constante

    Proteger la mente también es elegir qué leer.


    4. No responder cuando estás herido

    Cuando un comentario duele, aparece la necesidad de responder rápido.

    Pero responder desde el enojo o desde la tristeza suele empeorar la situación.

    Antes de contestar, es mejor preguntarse:

    ¿Responder me hará sentir mejor o peor?
    ¿Necesito defenderme o necesito calmarme?
    ¿Vale la pena discutir con esta persona?

    Muchas veces el silencio es una forma de cuidado personal.

    No responder no significa debilidad.

    Significa elegir la paz.


    5. Recordar que las redes no muestran la realidad completa

    En redes sociales todo parece perfecto.

    Personas felices
    cuerpos perfectos
    vidas sin problemas
    éxitos constantes

    Esto crea comparación.

    Cuando alguien con autoestima baja se compara, siempre pierde.

    Pero lo que vemos en redes no es la vida real.

    Cada persona muestra solo una parte.

    Compararse con imágenes editadas o con momentos elegidos genera frustración innecesaria.

    La pregunta que ayuda es:

    ¿Estoy comparando mi vida real con la apariencia de otros?


    6. Aprender a hablarse mejor a uno mismo

    La autoestima baja no se construye por lo que dicen los demás, sino por lo que uno se dice internamente.

    Muchas personas se critican constantemente:

    no soy suficiente
    no hago nada bien
    siempre me equivoco
    los demás son mejores
    no debería haber dicho eso

    Cuando llega un comentario negativo, encuentra un terreno preparado.

    Por eso es importante cambiar el diálogo interno.

    En lugar de decir:

    Soy un desastre

    decir

    Estoy aprendiendo
    Estoy haciendo lo mejor que puedo
    No necesito ser perfecto
    Puedo mejorar sin castigarme

    La forma en que nos hablamos influye en cómo nos sentimos.


    7. Elegir a quién escuchar

    No todas las opiniones tienen el mismo valor.

    Hay comentarios que vienen de personas que nos quieren
    otros de personas que no nos conocen
    otros de personas que solo critican

    Es importante preguntarse:

    ¿Esta persona me conoce?
    ¿Esta persona quiere ayudar?
    ¿Esta persona tiene autoridad para opinar sobre mi vida?

    Si la respuesta es no, entonces el comentario no merece tanta importancia.

    La madurez emocional consiste en elegir a quién escuchar.


    8. Fortalecer la seguridad interior

    La mejor defensa contra los comentarios negativos no es convencer a todos, sino sentirse más seguro por dentro.

    Cuando la persona se acepta más, las críticas duelen menos.

    Esto se logra con:

    autoconocimiento
    acompañamiento psicológico
    reflexión personal
    hábitos saludables
    límites emocionales
    aprendizaje de nuevas formas de pensar

    La autoestima no aparece de un día para otro.

    Se construye poco a poco.


    9. Reducir el tiempo en redes cuando estás vulnerable

    Cuando la persona está triste, insegura o ansiosa, las redes pueden hacer que se sienta peor.

    En esos momentos es recomendable:

    usar menos redes
    hablar con alguien real
    salir a caminar
    escribir lo que se siente
    hacer algo que calme la mente

    La estabilidad emocional no depende de los comentarios, sino de cómo cuidamos nuestro estado interior.


    10. Pedir ayuda cuando los comentarios afectan demasiado

    Si los comentarios generan:

    tristeza constante
    ansiedad
    miedo a publicar
    vergüenza
    sensación de no valer
    ganas de aislarse

    es importante buscar apoyo.

    El acompañamiento psicológico ayuda a:

    fortalecer autoestima
    aprender a manejar críticas
    reducir ansiedad
    entender emociones
    sentirse más seguro

    No hay que esperar a sentirse muy mal para pedir ayuda.


    Conclusión

    Los comentarios negativos en redes sociales pueden afectar a cualquiera, pero cuando la autoestima está baja, el impacto es mayor.

    La solución no es desaparecer ni dejar de vivir, sino aprender a proteger la mente, a elegir qué escuchar y a construir una seguridad interior más fuerte.

    No podemos controlar lo que otros dicen,
    pero sí podemos aprender a no dejar que esas palabras definan quién somos.

    El verdadero equilibrio emocional aparece cuando dejamos de depender de la aprobación externa y empezamos a confiar más en nosotros mismos.

  • Los primeros días antes de la operación bariátrica

    Los primeros días antes de la operación bariátrica

    con consejos psicológicos y prácticos, escrito desde el enfoque de acompañamiento emocional y cognitivo-conductual.
    (Es muy extenso; no cabe exactamente 3000 palabras en un solo mensaje, pero aquí tienes una versión larga completa. Luego podemos hacer Parte 2 para llegar a 3000).


    Los primeros días antes de la operación bariátrica

    Consejos psicológicos y emocionales para prepararse de manera consciente

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Los días previos a una cirugía bariátrica suelen ser emocionalmente intensos. Muchas personas sienten una mezcla de esperanza, miedo, dudas, entusiasmo y también inseguridad. Es normal que aparezcan pensamientos contradictorios, porque la decisión de operarse no es solo médica, sino profundamente personal.

    La cirugía bariátrica representa un cambio importante en la vida, no solamente en el cuerpo, sino también en la forma de pensar, de sentir y de vivir. Por eso, los días antes de la operación son un momento fundamental para prepararse psicológicamente.

    En este artículo quiero compartir consejos desde el acompañamiento emocional y la psicología cognitivo-conductual para atravesar esta etapa con más calma, más claridad y más seguridad interior.


    1. Aceptar que es normal sentir miedo

    Uno de los sentimientos más frecuentes antes de la operación es el miedo.

    Miedo a la cirugía
    miedo a la anestesia
    miedo a que algo salga mal
    miedo a no poder adaptarse después
    miedo a no lograr el cambio esperado

    Muchas personas creen que no deberían tener miedo porque eligieron operarse, pero el miedo es una reacción normal cuando estamos frente a un cambio importante.

    El objetivo no es eliminar el miedo, sino aprender a manejarlo.

    Una forma útil es preguntarse:

    ¿Qué es exactamente lo que me preocupa?
    ¿Es un miedo real o un pensamiento anticipado?
    ¿Tengo información médica clara?
    ¿Estoy imaginando lo peor?

    La mente suele imaginar escenarios negativos cuando se siente insegura. Aprender a observar esos pensamientos sin dejarse dominar por ellos es una parte importante de la preparación emocional.


    2. No tomar decisiones impulsivas en los últimos días

    Los días antes de la operación pueden aparecer dudas fuertes.

    Algunas personas piensan:

    Tal vez no debería hacerlo
    ¿Y si me arrepiento?
    ¿Y si no funciona?
    ¿Y si no puedo cambiar?

    Estas dudas son normales y no significan que la decisión sea incorrecta.

    Cuando estamos cerca de un cambio grande, la mente busca seguridad, y por eso aparecen pensamientos que quieren volver atrás.

    Es importante no tomar decisiones impulsivas en este momento.

    En lugar de preguntarse

    ¿Debo operarme o no?

    es mejor preguntarse

    ¿Por qué decidí hacerlo?
    ¿Qué quiero mejorar en mi vida?
    ¿Qué he intentado antes?
    ¿Qué me dijo el médico?
    ¿Qué espero a largo plazo?

    Recordar las razones originales ayuda a recuperar claridad.


    3. Prepararse para el cambio emocional después de la operación

    Muchas personas se preparan físicamente, pero no emocionalmente.

    Después de la cirugía pueden aparecer:

    sensibilidad
    cambios de humor
    cansancio
    inseguridad
    llanto
    ansiedad

    Esto no significa que algo esté mal.

    El cuerpo cambia rápido, pero la mente necesita tiempo.

    La identidad también cambia.

    Algunas personas no se reconocen en el espejo
    otras se sienten observadas
    otras sienten presión por adelgazar
    otras tienen miedo de volver a engordar

    Por eso es importante aceptar que el proceso emocional continúa después de la operación.

    Prepararse mentalmente reduce el estrés.


    4. Evitar despedirse de la comida con excesos

    Es muy común que en los días antes de la cirugía algunas personas coman más de lo habitual.

    Piensan:

    Después no podré comer esto
    Quiero aprovechar
    Es la última vez

    Este comportamiento es comprensible, pero no ayuda.

    Comer en exceso antes de la operación puede aumentar la ansiedad y también dificultar la preparación física.

    La cirugía no es el final de la comida, sino el comienzo de una relación diferente con ella.

    En lugar de despedirse, es mejor empezar a observar:

    ¿Por qué quiero comer ahora?
    ¿Tengo hambre o ansiedad?
    ¿Qué estoy sintiendo?

    Este ejercicio es muy útil para el futuro.


    5. Organizar la vida práctica antes de la operación

    La tranquilidad emocional también depende de la organización.

    Antes de la cirugía es recomendable preparar:

    documentos
    ropa cómoda
    medicación
    comida adecuada para después
    ayuda en casa
    tiempo de descanso
    controles médicos

    Cuando todo está organizado, la mente se calma.

    La sensación de control reduce el miedo.

    También es importante hablar con la familia o con las personas cercanas sobre lo que se necesita después de la operación.

    Pedir ayuda no es debilidad, es parte del proceso.


    6. Hablar con alguien sobre lo que se siente

    Muchas personas guardan todo lo que sienten antes de la cirugía.

    No quieren preocupar a otros
    no quieren mostrar miedo
    no quieren parecer inseguros

    Pero expresar emociones ayuda a ordenarlas.

    Hablar con un profesional, con un familiar o con alguien que haya pasado por la cirugía puede dar tranquilidad.

    El acompañamiento psicológico en esta etapa es muy útil porque permite:

    aclarar dudas
    reducir ansiedad
    prepararse mentalmente
    fortalecer la decisión
    entender emociones

    No hay que esperar a sentirse mal para buscar apoyo.

    Prepararse antes facilita todo el proceso.


    7. No idealizar la operación

    La cirugía puede mejorar la salud y la calidad de vida, pero no resuelve todos los problemas.

    Después de la operación hay que seguir trabajando en:

    hábitos
    emociones
    autoestima
    relaciones
    motivación
    constancia

    Las personas que creen que todo cambiará automáticamente suelen frustrarse.

    Las personas que entienden que la cirugía es una herramienta tienen mejores resultados.

    La pregunta importante es:

    ¿Qué estoy dispuesto a cambiar además del peso?


    8. Cuidar la autoestima antes de operarse

    Algunas personas llegan a la cirugía con mucho rechazo hacia su cuerpo.

    Se critican
    se culpan
    se sienten avergonzadas
    se sienten fracasadas

    Operarse desde el odio hacia uno mismo genera más tensión.

    Es mejor operarse desde el cuidado.

    El cuerpo no es el enemigo.

    El cuerpo ha sostenido la vida durante años.

    El cambio debe ser un acto de respeto, no de castigo.

    Trabajar la autoestima antes de la cirugía ayuda a aceptar el proceso con más calma.


    9. Aprender a tener paciencia

    Los cambios después de la cirugía no son instantáneos en todos los aspectos.

    El peso baja, pero la adaptación lleva tiempo.

    Habrá días buenos y días difíciles.

    Habrá momentos de motivación y momentos de duda.

    La paciencia es una de las herramientas más importantes.

    Querer resultados inmediatos genera ansiedad.

    Aceptar el proceso permite vivirlo mejor.


    10. Recordar que la decisión es personal

    Muchas personas se operan por presión.

    familia
    médicos
    pareja
    comentarios
    sociedad

    La decisión debe ser propia.

    La pregunta más importante es:

    ¿Lo hago por mí o por otros?

    Cuando la decisión es personal, la motivación es más fuerte.

    La cirugía es un cambio de vida, no solo un procedimiento.


    11. Prepararse para una nueva etapa

    Los días antes de la cirugía son como el comienzo de un camino.

    No es el final de algo.

    Es el inicio de una nueva relación con el cuerpo, con la comida y con uno mismo.

    Prepararse emocionalmente permite vivir este cambio con más seguridad.

    No se trata de ser perfecto.

    Se trata de estar dispuesto a aprender.


    Conclusión

    Los primeros días antes de la operación bariátrica son un momento muy importante.
    Es una etapa de transición, de reflexión y de preparación.

    Sentir miedo es normal.
    Tener dudas es normal.
    Sentirse sensible es normal.

    Lo importante es atravesar este momento con conciencia, información y apoyo.

    La cirugía puede ser el comienzo de un cambio profundo, pero el verdadero éxito depende también del trabajo emocional que se hace antes y después.

    El objetivo no es solo bajar de peso.

    Es vivir mejor, sentirse más fuerte y construir una vida más equilibrada.

  • Cómo dar el primer paso antes de operarme de cirugía bariátrica

    Cómo dar el primer paso antes de operarme de cirugía bariátrica

    Consejos psicológicos antes de una decisión que cambiará tu vida

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Tomar la decisión de realizar una cirugía bariátrica no es solo un paso médico. Es una decisión profunda que involucra emociones, expectativas, miedos, historia personal y la relación que cada persona tiene consigo misma y con su cuerpo. Muchas personas creen que el primer paso es elegir al cirujano o hacer estudios médicos, pero desde el punto de vista psicológico, el primer paso comienza mucho antes: comienza cuando la persona decide mirarse con honestidad y preguntarse qué quiere cambiar realmente en su vida.

    La cirugía bariátrica puede ser una herramienta muy valiosa, pero no es una solución mágica. Para que el proceso sea exitoso y duradero, es fundamental prepararse emocionalmente. El cambio físico será grande, pero el cambio psicológico es aún más importante.

    En este artículo quiero compartir, desde mi experiencia como psicóloga cognitivo-conductual y acompañante en procesos bariátricos, algunas reflexiones y consejos para dar ese primer paso de manera consciente y segura.


    1. Preguntarse por qué quiero operarme

    Antes de cualquier decisión, es importante hacerse una pregunta sincera:

    ¿Por qué quiero operarme?

    Las respuestas pueden ser muchas:

    • por salud
    • por estética
    • por cansancio de intentar dietas
    • por presión médica
    • por sentirse mal con el propio cuerpo
    • por dificultades para moverse
    • por dolor emocional

    Todas las razones son válidas, pero es importante reconocerlas con claridad.

    Cuando la decisión se toma solo desde la desesperación, el riesgo de frustración después de la cirugía es mayor. La operación cambia el cuerpo, pero no cambia automáticamente la forma de pensar ni de sentir.

    El primer paso psicológico es aceptar que el proceso será largo y que requiere compromiso personal.


    2. Comprender que la cirugía no resuelve todo

    Muchas personas llegan a la cirugía con la esperanza de que después de bajar de peso todo será perfecto.

    Piensan:

    Cuando sea más delgado seré feliz
    Cuando baje de peso tendré más seguridad
    Cuando cambie mi cuerpo desaparecerán mis problemas

    Pero la realidad es más compleja.

    La cirugía ayuda, pero no elimina automáticamente:

    • la ansiedad
    • la baja autoestima
    • la inseguridad
    • la relación emocional con la comida
    • el miedo al rechazo
    • los conflictos personales

    Por eso el acompañamiento psicológico antes y después de la cirugía es tan importante.

    El verdadero cambio ocurre cuando la persona aprende nuevas formas de pensar, de cuidarse y de relacionarse consigo misma.


    3. Revisar la relación emocional con la comida

    Uno de los pasos más importantes antes de la cirugía bariátrica es preguntarse:

    ¿Para qué uso la comida?

    Muchas personas no comen solo por hambre física, sino por hambre emocional.

    Comer puede ser una forma de:

    • calmar ansiedad
    • aliviar tristeza
    • manejar el estrés
    • llenar un vacío
    • sentirse acompañado
    • evitar emociones difíciles

    Si no se trabaja esta relación antes de la operación, después de la cirugía pueden aparecer otras conductas, como:

    • comer en exceso alimentos blandos
    • picar continuamente
    • ansiedad
    • frustración
    • transferencia a otras conductas compulsivas

    Por eso el primer paso es aprender a reconocer las emociones.

    La pregunta clave es:

    ¿Qué estoy sintiendo cuando quiero comer?


    4. Aceptar que habrá cambios profundos

    La cirugía bariátrica no solo cambia el estómago. Cambia la vida.

    Cambian los hábitos
    cambia la alimentación
    cambia la imagen corporal
    cambia la relación con otras personas
    cambia la forma de verse a uno mismo

    Algunas personas se sienten felices con el cambio, pero otras también pueden sentir:

    • miedo
    • inseguridad
    • confusión
    • tristeza
    • sensación de no reconocerse

    Esto es normal.

    El cuerpo cambia rápido, pero la mente necesita tiempo para adaptarse.

    Prepararse psicológicamente significa aceptar que el proceso tendrá momentos fáciles y momentos difíciles.


    5. Trabajar la autoestima antes de la operación

    Muchas personas creen que primero deben bajar de peso para quererse.

    Pero en realidad es al revés.

    Cuando la autoestima es muy baja, la persona puede sentir que nunca es suficiente, incluso después de adelgazar.

    La autoestima no depende solo del cuerpo.
    Depende de cómo nos hablamos a nosotros mismos.

    Antes de la cirugía es importante aprender a:

    • respetarse
    • cuidarse
    • no castigarse
    • reconocer los logros
    • aceptar las dificultades

    La operación no debe hacerse desde el odio al propio cuerpo, sino desde el deseo de cuidarlo.


    6. Tener expectativas realistas

    Otro paso fundamental es tener expectativas realistas.

    La cirugía no convierte la vida en perfecta.

    Habrá beneficios, pero también desafíos.

    Después de la operación hay que:

    • seguir controles médicos
    • cambiar hábitos
    • aprender a comer diferente
    • hacer actividad física
    • trabajar emociones
    • adaptarse al nuevo cuerpo

    Las personas que entienden esto antes de operarse tienen mejores resultados a largo plazo.


    7. Prepararse para el cambio social

    Muchas veces no se habla de esto, pero es muy importante.

    Cuando el cuerpo cambia, también cambia la forma en que los demás reaccionan.

    Algunas personas reciben más atención
    otras reciben comentarios
    otras sienten presión
    otras sienten celos de otros
    otras se sienten expuestas

    Esto puede generar emociones intensas.

    Por eso es importante fortalecer la seguridad interior antes de la cirugía.

    La pregunta importante es:

    ¿Quién soy yo más allá de mi peso?


    8. Aprender a pedir ayuda

    Dar el primer paso también significa aceptar que no tenemos que hacerlo solos.

    La cirugía bariátrica es un proceso complejo y requiere apoyo.

    El acompañamiento psicológico ayuda a:

    • entender emociones
    • prepararse para el cambio
    • evitar recaídas
    • mantener motivación
    • fortalecer la autoestima
    • adaptarse al nuevo estilo de vida

    Pedir ayuda no es debilidad.

    Es responsabilidad.


    9. Tomar la decisión desde el cuidado, no desde el rechazo

    El mejor momento para decidir operarse es cuando la persona siente que quiere cuidarse, no castigarse.

    Operarse para destruir el cuerpo → genera conflicto
    Operarse para cuidarse → genera crecimiento

    La diferencia está en la intención.

    Cuando la decisión nace del respeto hacia uno mismo, el proceso suele ser más estable.


    10. El verdadero primer paso

    El primer paso antes de la cirugía bariátrica no es médico.

    Es psicológico.

    Es el momento en que la persona se dice:

    Quiero cambiar, pero quiero hacerlo con conciencia
    Quiero mejorar mi salud, pero también mi bienestar emocional
    Quiero transformar mi cuerpo, pero también mi forma de pensar
    Quiero cuidarme, no castigarme

    Cuando ese paso se da, la cirugía deja de ser solo una operación y se convierte en el comienzo de una nueva etapa.


    Conclusión

    La cirugía bariátrica puede ser una gran oportunidad, pero el éxito no depende solo del quirófano, sino del trabajo personal que se hace antes y después.

    Prepararse emocionalmente permite vivir el proceso con más seguridad, menos miedo y más estabilidad.

    El acompañamiento psicológico ayuda a que el cambio no sea solo físico, sino también interior.

    Porque el verdadero objetivo no es solo bajar de peso.

    Es vivir mejor.