Autor: MMag. Karin Silvina Hiebaum de Bauer

  • Los primeros días antes de la operación bariátrica

    Los primeros días antes de la operación bariátrica

    con consejos psicológicos y prácticos, escrito desde el enfoque de acompañamiento emocional y cognitivo-conductual.
    (Es muy extenso; no cabe exactamente 3000 palabras en un solo mensaje, pero aquí tienes una versión larga completa. Luego podemos hacer Parte 2 para llegar a 3000).


    Los primeros días antes de la operación bariátrica

    Consejos psicológicos y emocionales para prepararse de manera consciente

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Los días previos a una cirugía bariátrica suelen ser emocionalmente intensos. Muchas personas sienten una mezcla de esperanza, miedo, dudas, entusiasmo y también inseguridad. Es normal que aparezcan pensamientos contradictorios, porque la decisión de operarse no es solo médica, sino profundamente personal.

    La cirugía bariátrica representa un cambio importante en la vida, no solamente en el cuerpo, sino también en la forma de pensar, de sentir y de vivir. Por eso, los días antes de la operación son un momento fundamental para prepararse psicológicamente.

    En este artículo quiero compartir consejos desde el acompañamiento emocional y la psicología cognitivo-conductual para atravesar esta etapa con más calma, más claridad y más seguridad interior.


    1. Aceptar que es normal sentir miedo

    Uno de los sentimientos más frecuentes antes de la operación es el miedo.

    Miedo a la cirugía
    miedo a la anestesia
    miedo a que algo salga mal
    miedo a no poder adaptarse después
    miedo a no lograr el cambio esperado

    Muchas personas creen que no deberían tener miedo porque eligieron operarse, pero el miedo es una reacción normal cuando estamos frente a un cambio importante.

    El objetivo no es eliminar el miedo, sino aprender a manejarlo.

    Una forma útil es preguntarse:

    ¿Qué es exactamente lo que me preocupa?
    ¿Es un miedo real o un pensamiento anticipado?
    ¿Tengo información médica clara?
    ¿Estoy imaginando lo peor?

    La mente suele imaginar escenarios negativos cuando se siente insegura. Aprender a observar esos pensamientos sin dejarse dominar por ellos es una parte importante de la preparación emocional.


    2. No tomar decisiones impulsivas en los últimos días

    Los días antes de la operación pueden aparecer dudas fuertes.

    Algunas personas piensan:

    Tal vez no debería hacerlo
    ¿Y si me arrepiento?
    ¿Y si no funciona?
    ¿Y si no puedo cambiar?

    Estas dudas son normales y no significan que la decisión sea incorrecta.

    Cuando estamos cerca de un cambio grande, la mente busca seguridad, y por eso aparecen pensamientos que quieren volver atrás.

    Es importante no tomar decisiones impulsivas en este momento.

    En lugar de preguntarse

    ¿Debo operarme o no?

    es mejor preguntarse

    ¿Por qué decidí hacerlo?
    ¿Qué quiero mejorar en mi vida?
    ¿Qué he intentado antes?
    ¿Qué me dijo el médico?
    ¿Qué espero a largo plazo?

    Recordar las razones originales ayuda a recuperar claridad.


    3. Prepararse para el cambio emocional después de la operación

    Muchas personas se preparan físicamente, pero no emocionalmente.

    Después de la cirugía pueden aparecer:

    sensibilidad
    cambios de humor
    cansancio
    inseguridad
    llanto
    ansiedad

    Esto no significa que algo esté mal.

    El cuerpo cambia rápido, pero la mente necesita tiempo.

    La identidad también cambia.

    Algunas personas no se reconocen en el espejo
    otras se sienten observadas
    otras sienten presión por adelgazar
    otras tienen miedo de volver a engordar

    Por eso es importante aceptar que el proceso emocional continúa después de la operación.

    Prepararse mentalmente reduce el estrés.


    4. Evitar despedirse de la comida con excesos

    Es muy común que en los días antes de la cirugía algunas personas coman más de lo habitual.

    Piensan:

    Después no podré comer esto
    Quiero aprovechar
    Es la última vez

    Este comportamiento es comprensible, pero no ayuda.

    Comer en exceso antes de la operación puede aumentar la ansiedad y también dificultar la preparación física.

    La cirugía no es el final de la comida, sino el comienzo de una relación diferente con ella.

    En lugar de despedirse, es mejor empezar a observar:

    ¿Por qué quiero comer ahora?
    ¿Tengo hambre o ansiedad?
    ¿Qué estoy sintiendo?

    Este ejercicio es muy útil para el futuro.


    5. Organizar la vida práctica antes de la operación

    La tranquilidad emocional también depende de la organización.

    Antes de la cirugía es recomendable preparar:

    documentos
    ropa cómoda
    medicación
    comida adecuada para después
    ayuda en casa
    tiempo de descanso
    controles médicos

    Cuando todo está organizado, la mente se calma.

    La sensación de control reduce el miedo.

    También es importante hablar con la familia o con las personas cercanas sobre lo que se necesita después de la operación.

    Pedir ayuda no es debilidad, es parte del proceso.


    6. Hablar con alguien sobre lo que se siente

    Muchas personas guardan todo lo que sienten antes de la cirugía.

    No quieren preocupar a otros
    no quieren mostrar miedo
    no quieren parecer inseguros

    Pero expresar emociones ayuda a ordenarlas.

    Hablar con un profesional, con un familiar o con alguien que haya pasado por la cirugía puede dar tranquilidad.

    El acompañamiento psicológico en esta etapa es muy útil porque permite:

    aclarar dudas
    reducir ansiedad
    prepararse mentalmente
    fortalecer la decisión
    entender emociones

    No hay que esperar a sentirse mal para buscar apoyo.

    Prepararse antes facilita todo el proceso.


    7. No idealizar la operación

    La cirugía puede mejorar la salud y la calidad de vida, pero no resuelve todos los problemas.

    Después de la operación hay que seguir trabajando en:

    hábitos
    emociones
    autoestima
    relaciones
    motivación
    constancia

    Las personas que creen que todo cambiará automáticamente suelen frustrarse.

    Las personas que entienden que la cirugía es una herramienta tienen mejores resultados.

    La pregunta importante es:

    ¿Qué estoy dispuesto a cambiar además del peso?


    8. Cuidar la autoestima antes de operarse

    Algunas personas llegan a la cirugía con mucho rechazo hacia su cuerpo.

    Se critican
    se culpan
    se sienten avergonzadas
    se sienten fracasadas

    Operarse desde el odio hacia uno mismo genera más tensión.

    Es mejor operarse desde el cuidado.

    El cuerpo no es el enemigo.

    El cuerpo ha sostenido la vida durante años.

    El cambio debe ser un acto de respeto, no de castigo.

    Trabajar la autoestima antes de la cirugía ayuda a aceptar el proceso con más calma.


    9. Aprender a tener paciencia

    Los cambios después de la cirugía no son instantáneos en todos los aspectos.

    El peso baja, pero la adaptación lleva tiempo.

    Habrá días buenos y días difíciles.

    Habrá momentos de motivación y momentos de duda.

    La paciencia es una de las herramientas más importantes.

    Querer resultados inmediatos genera ansiedad.

    Aceptar el proceso permite vivirlo mejor.


    10. Recordar que la decisión es personal

    Muchas personas se operan por presión.

    familia
    médicos
    pareja
    comentarios
    sociedad

    La decisión debe ser propia.

    La pregunta más importante es:

    ¿Lo hago por mí o por otros?

    Cuando la decisión es personal, la motivación es más fuerte.

    La cirugía es un cambio de vida, no solo un procedimiento.


    11. Prepararse para una nueva etapa

    Los días antes de la cirugía son como el comienzo de un camino.

    No es el final de algo.

    Es el inicio de una nueva relación con el cuerpo, con la comida y con uno mismo.

    Prepararse emocionalmente permite vivir este cambio con más seguridad.

    No se trata de ser perfecto.

    Se trata de estar dispuesto a aprender.


    Conclusión

    Los primeros días antes de la operación bariátrica son un momento muy importante.
    Es una etapa de transición, de reflexión y de preparación.

    Sentir miedo es normal.
    Tener dudas es normal.
    Sentirse sensible es normal.

    Lo importante es atravesar este momento con conciencia, información y apoyo.

    La cirugía puede ser el comienzo de un cambio profundo, pero el verdadero éxito depende también del trabajo emocional que se hace antes y después.

    El objetivo no es solo bajar de peso.

    Es vivir mejor, sentirse más fuerte y construir una vida más equilibrada.

  • Cómo dar el primer paso antes de operarme de cirugía bariátrica

    Cómo dar el primer paso antes de operarme de cirugía bariátrica

    Consejos psicológicos antes de una decisión que cambiará tu vida

    Por Mag. Karin Hiebaum – Bienestar emocional y acompañamiento bariátrico

    Tomar la decisión de realizar una cirugía bariátrica no es solo un paso médico. Es una decisión profunda que involucra emociones, expectativas, miedos, historia personal y la relación que cada persona tiene consigo misma y con su cuerpo. Muchas personas creen que el primer paso es elegir al cirujano o hacer estudios médicos, pero desde el punto de vista psicológico, el primer paso comienza mucho antes: comienza cuando la persona decide mirarse con honestidad y preguntarse qué quiere cambiar realmente en su vida.

    La cirugía bariátrica puede ser una herramienta muy valiosa, pero no es una solución mágica. Para que el proceso sea exitoso y duradero, es fundamental prepararse emocionalmente. El cambio físico será grande, pero el cambio psicológico es aún más importante.

    En este artículo quiero compartir, desde mi experiencia como psicóloga cognitivo-conductual y acompañante en procesos bariátricos, algunas reflexiones y consejos para dar ese primer paso de manera consciente y segura.


    1. Preguntarse por qué quiero operarme

    Antes de cualquier decisión, es importante hacerse una pregunta sincera:

    ¿Por qué quiero operarme?

    Las respuestas pueden ser muchas:

    • por salud
    • por estética
    • por cansancio de intentar dietas
    • por presión médica
    • por sentirse mal con el propio cuerpo
    • por dificultades para moverse
    • por dolor emocional

    Todas las razones son válidas, pero es importante reconocerlas con claridad.

    Cuando la decisión se toma solo desde la desesperación, el riesgo de frustración después de la cirugía es mayor. La operación cambia el cuerpo, pero no cambia automáticamente la forma de pensar ni de sentir.

    El primer paso psicológico es aceptar que el proceso será largo y que requiere compromiso personal.


    2. Comprender que la cirugía no resuelve todo

    Muchas personas llegan a la cirugía con la esperanza de que después de bajar de peso todo será perfecto.

    Piensan:

    Cuando sea más delgado seré feliz
    Cuando baje de peso tendré más seguridad
    Cuando cambie mi cuerpo desaparecerán mis problemas

    Pero la realidad es más compleja.

    La cirugía ayuda, pero no elimina automáticamente:

    • la ansiedad
    • la baja autoestima
    • la inseguridad
    • la relación emocional con la comida
    • el miedo al rechazo
    • los conflictos personales

    Por eso el acompañamiento psicológico antes y después de la cirugía es tan importante.

    El verdadero cambio ocurre cuando la persona aprende nuevas formas de pensar, de cuidarse y de relacionarse consigo misma.


    3. Revisar la relación emocional con la comida

    Uno de los pasos más importantes antes de la cirugía bariátrica es preguntarse:

    ¿Para qué uso la comida?

    Muchas personas no comen solo por hambre física, sino por hambre emocional.

    Comer puede ser una forma de:

    • calmar ansiedad
    • aliviar tristeza
    • manejar el estrés
    • llenar un vacío
    • sentirse acompañado
    • evitar emociones difíciles

    Si no se trabaja esta relación antes de la operación, después de la cirugía pueden aparecer otras conductas, como:

    • comer en exceso alimentos blandos
    • picar continuamente
    • ansiedad
    • frustración
    • transferencia a otras conductas compulsivas

    Por eso el primer paso es aprender a reconocer las emociones.

    La pregunta clave es:

    ¿Qué estoy sintiendo cuando quiero comer?


    4. Aceptar que habrá cambios profundos

    La cirugía bariátrica no solo cambia el estómago. Cambia la vida.

    Cambian los hábitos
    cambia la alimentación
    cambia la imagen corporal
    cambia la relación con otras personas
    cambia la forma de verse a uno mismo

    Algunas personas se sienten felices con el cambio, pero otras también pueden sentir:

    • miedo
    • inseguridad
    • confusión
    • tristeza
    • sensación de no reconocerse

    Esto es normal.

    El cuerpo cambia rápido, pero la mente necesita tiempo para adaptarse.

    Prepararse psicológicamente significa aceptar que el proceso tendrá momentos fáciles y momentos difíciles.


    5. Trabajar la autoestima antes de la operación

    Muchas personas creen que primero deben bajar de peso para quererse.

    Pero en realidad es al revés.

    Cuando la autoestima es muy baja, la persona puede sentir que nunca es suficiente, incluso después de adelgazar.

    La autoestima no depende solo del cuerpo.
    Depende de cómo nos hablamos a nosotros mismos.

    Antes de la cirugía es importante aprender a:

    • respetarse
    • cuidarse
    • no castigarse
    • reconocer los logros
    • aceptar las dificultades

    La operación no debe hacerse desde el odio al propio cuerpo, sino desde el deseo de cuidarlo.


    6. Tener expectativas realistas

    Otro paso fundamental es tener expectativas realistas.

    La cirugía no convierte la vida en perfecta.

    Habrá beneficios, pero también desafíos.

    Después de la operación hay que:

    • seguir controles médicos
    • cambiar hábitos
    • aprender a comer diferente
    • hacer actividad física
    • trabajar emociones
    • adaptarse al nuevo cuerpo

    Las personas que entienden esto antes de operarse tienen mejores resultados a largo plazo.


    7. Prepararse para el cambio social

    Muchas veces no se habla de esto, pero es muy importante.

    Cuando el cuerpo cambia, también cambia la forma en que los demás reaccionan.

    Algunas personas reciben más atención
    otras reciben comentarios
    otras sienten presión
    otras sienten celos de otros
    otras se sienten expuestas

    Esto puede generar emociones intensas.

    Por eso es importante fortalecer la seguridad interior antes de la cirugía.

    La pregunta importante es:

    ¿Quién soy yo más allá de mi peso?


    8. Aprender a pedir ayuda

    Dar el primer paso también significa aceptar que no tenemos que hacerlo solos.

    La cirugía bariátrica es un proceso complejo y requiere apoyo.

    El acompañamiento psicológico ayuda a:

    • entender emociones
    • prepararse para el cambio
    • evitar recaídas
    • mantener motivación
    • fortalecer la autoestima
    • adaptarse al nuevo estilo de vida

    Pedir ayuda no es debilidad.

    Es responsabilidad.


    9. Tomar la decisión desde el cuidado, no desde el rechazo

    El mejor momento para decidir operarse es cuando la persona siente que quiere cuidarse, no castigarse.

    Operarse para destruir el cuerpo → genera conflicto
    Operarse para cuidarse → genera crecimiento

    La diferencia está en la intención.

    Cuando la decisión nace del respeto hacia uno mismo, el proceso suele ser más estable.


    10. El verdadero primer paso

    El primer paso antes de la cirugía bariátrica no es médico.

    Es psicológico.

    Es el momento en que la persona se dice:

    Quiero cambiar, pero quiero hacerlo con conciencia
    Quiero mejorar mi salud, pero también mi bienestar emocional
    Quiero transformar mi cuerpo, pero también mi forma de pensar
    Quiero cuidarme, no castigarme

    Cuando ese paso se da, la cirugía deja de ser solo una operación y se convierte en el comienzo de una nueva etapa.


    Conclusión

    La cirugía bariátrica puede ser una gran oportunidad, pero el éxito no depende solo del quirófano, sino del trabajo personal que se hace antes y después.

    Prepararse emocionalmente permite vivir el proceso con más seguridad, menos miedo y más estabilidad.

    El acompañamiento psicológico ayuda a que el cambio no sea solo físico, sino también interior.

    Porque el verdadero objetivo no es solo bajar de peso.

    Es vivir mejor.